Dos mil seis, un nuevo siglo, cuantas predicciones futuristas no se han hecho de este día, tanto que hasta se había llegado a negar la existencia del ser humano para esta fecha. Pero, aunque el mundo todavía exista, aunque todavía se ande en Transmilenio y no en naves espaciales para ir al trabajo. Se puede afirmar, que estas predicciones no son netamente erróneas; basta tan sólo con mirar alrededor para entender el mundo tan sórdido e individualista en el que unos y otros comparten su cotidianidad, sin darse cuenta de lo manipulables que son, sino, simplemente actuando como borregos que siguen el sistema que se les impone, un sistema llamado globalización el cual tiene cara de cordero y alma de torero, creado por el hombre, para el hombre y contra el hombre; aunque ésta afirmación parezca algo carente de lógica, basta con mirar a la especie humana para entender su origen y su filosofía. Por lo preocupante que es este tema para toda la sociedad, es que en este ensayo se ha decidido tratarlo, analizando sus causas globales y las consecuencias más intimas que puede dejar en el ser humano, estudiadas no sólo desde el punto de vista propio, sino también relacionándolas con diversos casos de la actualidad y con los valiosos planteamientos de autores como Martín-Barò, Frederic Skinner y Kenneth Gergen, quienes han ayudado a la psicología con sus significativos aportes. La especie humana está inmersa en un sistema creado para una minoría que explota los recursos naturales, recibe las limosnas económicas y vive de la sangre y de la pobreza de las personas pertenecientes a los llamados países sub-desarrollados de los cuales Colombia hace parte. Es una minoría preocupada únicamente por su objetivo: EL PODER; un poder injusto, basado en el autoritarismo y el terror, cegado por el dinero, cuyo único objetivo es dominar y poseer, y su última preocupación las necesidades de sus súbditos.En la sociedad actual este poder se podría representar con una copa la cual intentan llenar EE.UU, Coca Cola, Microsoft, entre otros pocos imperios del mundo, estos intentan hacer creer al mundo, que sus sacrificios valen la pena, porque existe un sistema sólido y muy bien diseñado lleno de poder económico que se está llenando y que al empezar a rebosar será disfrutado por toda la humanidad. No obstante, la desesperanzadora verdad conocida y divulgada por muy pocos, es que jamás se podrá disfrutar de tal bonanza de recursos; ya que esa copa esta tambaleándose y jamás se podrá llenar totalmente; aunque con grandes genocidios como la bomba de Hiroshima, la copa tenga grandes incrementos, estos no son continuos y pueden menguar con ataques como los del pasado 11 de Septiembre del 2001, dirigidos a Las Torres Gemelas; es decir al centro de la gran copa; sin embargo, aunque esto fue negativo para la economía de EE.UU, y por ende para la globalización, también genero un gran caos psicológico y social en los ciudadanos de este país y le proporciono motivos a sus gobernantes para expandir su régimen del terror a otro lugar del mundo; el Oriente Medio.Estos hechos reflejan la inminente realidad que explota a la vida para mantener la economía; lo cual también se vislumbra en los continuos hechos inhumanos que producen mínimos incrementos en esta copa; como lo son las matanzas en lugares como Caquetá, Tolima, Choco, en poblaciones como Dabeiba, Coreguahe, Caguán, entre muchísimos otros que sería prácticamente imposible reunir en este ensayo, ya que en algunos casos estos hechos nisiquiera son reconocidos por la justicia. Por lo tanto, quienes generalmente sufren sus directas consecuencias, son: personas de bajos recursos económicos, niños que quedan huérfanos y en la miseria, en algunos casos al observar debajo de su cama como otro hombre también adolorido y golpeado por el sistema asesinaba a su familia sin la más mínima piedad; son ellos los que deciden ir y cobrarle al mundo la muerte de sus padres, la tierra que les arrebataron, el plato de comida que muchas veces les falto, entre muchas otras injusticias y barbaries cometidas en pleno Siglo XXI. Son éstos últimos los guerrilleros y terroristas que el sistema crea; niños que tuvieron que empezar a robar desde muy pequeños para poder subsistir, que vieron a las filas y a las armas como la mejor y / o única alternativa de salir de la pobreza, de cobrarle a una sociedad que a su vez, sólo trata de sobrevivir lo que a ellos les arrebataron en el pasado.
Cada ser humano herido, tiene diversas razones que derivan en expresiones de violencia; la principal causa de éstas la constituyen los variados ideales y objetivos que han sido producto de un pasado generalmente lleno de dolor, de opresiones, de injusticias y de diversas violaciones a sus derechos inalienables; poco a poco, él ha construido su personalidad y su carácter basado en éstas y actúa sobre su realidad comportándose aún como víctima de su historia y de los hechos de quienes la generaron. Ésta es su justificación para continuar con una guerra productora de sufrimiento y represión; es decir, respalda su carácter en su pasado, el cual le ha generado una cadena de actos y una historia que es ahora responsable de sus acciones.
No obstante, aunque esto es muy lógico y comprensible, no se debe vivir con base en los hechos de un pasado que ya no existe, sin embargo, la solución tampoco es olvidar completamente su historia y empezar de nuevo, porque así no se desee hay diversos factores como: el carácter; es decir, la conducta con sentido histórico, la personalidad causada principalmente por el medio social de cada ser humano, entre otros; que están compuestos de esa historia que cada ser humano ha vivido y experimentado de forma diferente, gracias a su individualidad, y que por lo tanto son la base de su realidad, y de los actos que lleve a cabo en ésta.
Por lo tanto, la solución a la violencia y a sus derivados, los cuales constituyen, una de las más graves consecuencias de la globalización y de otros fenómenos nocivos actualmente, se encuentra al hacer al sujeto un ser activo, que recuerde su historia, pero no regule su vida con base a ésta; es decir, un sujeto humano que no sea la víctima eterna de su pasado, sino el sobreviviente de éste[1]*.Ésta solución es propuesta por la Psicología de la liberación del ser humano, liderada por Martín-Baró; es una psicología crítica que desea librar al sujeto humano de las estructuras de poder que le rigen y sanar sus relaciones sociales, las cuales tienen gran responsabilidad en la formación de su personalidad.Este es un significativo enfoque del estudio del ser humano, practicado principalmente en sociedades maltratadas como la Colombiana y como la mayoría de sociedades actuales en las cuales existen en su mayoría objetos humanos que se comportan con base en sus roles y obligaciones, más no sujetos que piensen y decidan teniendo como prioridad sus verdaderos objetivos y metas. Ante la continua guerra provocada por ésta clase de fenómenos ya expuestos, como la violencia y sus diversas ramas; la representación del sistema de globalizaciòn en cada lugar del mundo no se queda quieta, al verse atacado por diversos rebeldes, mal llamados terroristas, el Estado ve como su mejor opción de protección el mandar a insignificantes sujetos a cumplir las funciones para las cuales ya han sido entrenados no sólo físicamente, sino también psicológicamente, ya que éstos sujetos muchas veces con pasados similares a los ya mencionados, promueven el odio hacía quienes quieren rebelarse ante el sistema, empiezan a verlos con temor como alguien que les puede hacer daño, aprenden a desear matarlos. Es así como se vive actualmente en Colombia y en muchos otros lugares del mundo, es así, como la incesante guerra entre compatriotas manipulados psicológica y políticamente sólo deja muertos y rencor que provocan más guerra y más dinero para unos pocos; por esto es el sistema perfecto, es capaz de manipular desde las emociones más internas del ser humano hasta su capital, para así ir creciendo individualmente sin importar sus consecuencias. ¿Acaso es justo juzgar a seres humanos que han sido tratados como objetos que sólo saben cumplir funciones y roles, que han sido condicionados para matar y que por esto lo máximo que recibirán será un pedazo de metal y un sueldo mínimo que les ayude a mantener a sus familias?. Estos hombres al igual que la mayoría de la sociedad, están siendo manipulados por el sistema, están ayudándolo a crecer sin darse cuenta del daño que provocan, o en algunos casos comprendiéndolo e ignorándolo, al preferir conformarse con llevarle la plata del arriendo a su familia, en vez de luchar contra un presidente que odian o contra una política estática que cada día los vuelve más pobres. Al igual que cualquier madre soltera que día a día lava pisos para llevar mercado a su casa, ellos se debaten en la selva arriesgando su vida por el sustento del mes y como les han hecho creer por “Su patría”. No obstante, en una sociedad como la actual, esto es comprensible ya que implícitamente este mundo capitalizado esta inmerso en un proceso de continuo condicionamiento operante, el cual plantea como la persona modifica su conducta dependiendo de los estímulos y contingencias que reciba del ambiente que lo rodea, es decir, el ser humano de Skinner es un ser manipulable de forma sistemática, un ser que puede discriminar; conocer las consecuencias de sus diversas conductas y así decidir el repetirlas o el evitarlas. La responsabilidad de su conducta se basará en la relación que tenga con el ambiente, la cual lo constituye de forma modulada como ser humano[2]*.Al analizar las consecuencias menos predecibles de la globalización, relacionadas con diversos planteamientos de la psicología, es preciso ejemplificarlo con casos actuales que ayudaran al lector a entender mejor la idea del texto.En el primer caso, se puede observar la situación de los 144 soldados soldados que encontraron una guaca con más de $40.000 dólares, en Marzo del 2003, y que hoy se encuentran pagando largas condenas que van desde los cinco meses hasta los diez años, o continúan huyendo como prófugos de una justicía injusta, de un sistema que considera el hecho más no los antecedentes, que juzga más nunca comprende, que los anula como personas y les niega toda posibilidad de alcanzar sus sueños, aparte de la que él les quiere imponer; es un sistema lleno de prohibiciones y frustraciones, pero, cuando una luz de lo que esta cruel globalización les enseña a concebir como alegría llega a sus vidas por medio de un “milagro”, ellos no dudan en no dejarla escapar, es una ventana que los saca de ese sistema y les permite dejar de ser objetos sistematizados que saben dar y acatar ordenes y que actúan con base a las contingencias que les ofrece su sociedad, su ambiente.
Esta es una prueba de los grandes alcances que genera este sistema de globalización, cultivador de pobreza, de sacrificios, sufrimiento y sumisión. Ellos necesitaban el dinero, estaban llevando a cabo la filosofía para la cual habían sido condicionados: odiar y atacar a los rebeldes del estado, a los narcotraficantes, a los terroristas, entre otros; ellos le estaban robando a su enemigo.
¿Es acaso eso una conducta punible? Sí es así, para el segundo caso se podrá tomar en cuenta al Señor Presidente George Bush, quien según lo ya planteado, debería estar en la cárcel pagando una condena mucho mayor a diez años; acaso ¿no esta arrebatándole al Medio Oriente su petróleo?, son recursos que están en el suelo, que no son de nadie y por lo tanto, son de quien primero las encuentre, es decir, de las personas que habitan ésta tierra, de quienes nacieron allí. Pero, por medio de una guerra disfrazada el Presidente se está apropiando de estos recursos mediante el régimen impuesto por el sistema de la globalización. Estos son tan solo dos ejemplos de las miles de injusticias que día a día se generan gracias a un sistema económico, social, psicológico y hasta emocional que afecta al ser humano concibiéndolo totalmente como un objeto que cumple roles y se construye como persona con base en éstos, más no fundamentado en su verdadera identidad. No obstante, este problema no sólo se ve reflejado de esta forma, por el contrario ha evolucionado a través del tiempo y la constitución del ser humano que antes se basaba en roles ha quedado en el pasado de una modernidad cuyos limites han sido transgredidos gradualmente, mediante etapas: primero el sujeto se concibe a si mismo como un ser mentiroso y manipulador, cuyas acciones son siempre para lograr sus diversos fines. Acto seguido, desorganiza sus prioridades, poniendo primero el parecer que el ser. Por último, basa su identidad en sus relaciones sociales, convirtiéndose en un ser circunstancial. Por lo tanto, la identidad del ser post-moderno se halla fundamentada en el continuo cambio, el cual es respaldado por referentes contemporáneos, que traspasan todo tipo de límites, hasta los biológicos, es así como rompen los roles tradicionales pero se anclan a muchos otros fragmentos de identidades los cuales los hacen impredecibles.De esta forma se constituye un sujeto post-moderno, como lo son muchos en la actualidad; en este ser humano se vislumbra la contribución de la globalización en los aspectos psicológicos del ser humano, haciendo de este un sujeto materialista y pastiche, que no conozca ni su propia identidad. Sin embargo, el sujeto post-moderno también tiene algunas ventajas sobre el moderno, ya que al no anclarse a nada no se define a si mismo con base en sus roles sociales impuestos por el ambiente que le rodea[3]*. Al observar estos diversos planteamientos y las pruebas fehacientes dadas al inicio de este ensayo, el lector se debe preguntar ¿si quiere seguir siendo considerado un objeto que cumple roles, si desea seguir luchando por sobrevivir o si prefiere ejercer sus derechos como sujeto humano y cambiar de esta forma su vida y la de su más cercana sociedad?. Como ya fue comprobado, las causas de el actual daño social se encuentran en las manos de un sistema avasallador e indiferente; pero esta en cada ser humano el esforzarse por cambiar y de esta forma, hacer de su vida una anarquía interna o por el contrario, bajar la cabeza, continuar el camino con su rebaño y seguir sometido a las consecuencias ya expuestas de una dictadura global. BIBLIOGRAFÍA Alvarez. M.P. El sujeto en la modificación de conducta. Britto D. Victimas, victimarios y ciudadanías. Cátedra Internacional Ignacio Martín-Baró. Colombia. 2006. Gergen J.K. El Yo Saturado. Editorial Paídos. España. 1997. Hinkelammert F. J. La Vuelta del Sujeto Humano Reprimido Frente a la Estrategia de la Globalización. Revista Pasos. Editorial Tortuga. Colombia. 2003. Martín-Baró I. La naturaleza social del ser humano. Acción e ideología. Psicología social desde Centroamérica. UCA. 1983. Miguel H. Noticias Agosto 12 del 2006. El Tiempo. Colombia. 2006. Realización de R.C.N. Soñar no Cuesta Nada. Colombia. 2006.
[1] *Martín-Baró I. La naturaleza social del ser humano. Acción e ideología. Psicología social desde Centroamérica. UCA. 1983.
[2]*Alvarez. M.P. El sujeto en la modificación de conducta.
[3]* Gergen J.K. El Yo Saturado. Editorial Paídos. España. 1997.